Veo borroso
03.08.2023
Me pellizco el ombligo, zurea, la paloma
desciende a la cornisa. Con mis dedos estiro
la luz desde el ombligo, desbarato la antena
que transmite frecuencias del color en imagen.
El ombligo en mis manos impregna la pantalla
con la sangre del tiempo que atraviesa mi frente;
al cabo se deshace, perdido en avenidas,
decolora las pieles donde veo borroso.
El temor sin consuelo levanta el edificio,
desprovisto de un cuerpo visible me señala
por años transcurridos sin retorno a la vida.
Tocando el imposible nombrándome a mí, mientras
borroso veo sombras quietas en la ventana.
Al fin me alejo solo bordando los pañuelos.