Mudanzas
29.09.2026
Teníamos que amar los restos, dudas
del ayer, preparar el equipaje,
ay, se nos va la vida, y no llegamos
a la hora, —en fin—, los sueños nos esperan.
Marta, la puñetera, hasta resulta
cálida en sus impulsos; chista fuerte,
subimos en un taxi y veo cómo
me mira, da el portazo más sublime.
Pasa mi vida entera por momentos
amargos —¿no les pasa en ocasiones
que la angustia aparece, desafía
de repente al futuro?— Al menos hoy
ella sonríe como nunca, y dice
que Nueva York parece muy bonita.