Desde Mercurio
28.04.2025
Si del cielo descienden las palomas,
sonríe porque entonces vas a amar
los tesoros hundidos en el mar;
la mirada perdida donde asomas
cuando el sol se desliza por las lomas.
Confiando más en ti podrás andar,
con el entendimiento para hollar
la oscura confusión de los rizomas.
Traen la buena nueva de Mercurio,
prestas a deshacerse en bendiciones
que aman tu soledad de triste olivo.
Vienen a visitarte, son augurio
de la paz, presurosas ilusiones
liberando la mente del cautivo.