Contemplación
25.01.2025
VII
Se afana en vano
tras de ti
el reloj.
No hay nada
que contar;
solo alucinaciones
que sobreviven
más allá de la boca,
como castillos de naipes
clamando a los vientos.
Qué inútil
aluvión de palabras.
Sin esperanza alguna
hablemos sobre la caída,
sellados con el espíritu
que trae la paz.