Atizoelpalo

04.09.2023

A contraluz
las disonancias,
como peces de colores
o abominables flatulencias,
emergen por el cuerpo
doblado
en la esquina del papel:

rasgan lombrices

el tejido incoloro

del tiempo vacío.


Abriga el sol

nubarrones

de testamentos.

Fin del estadio primero;
y la brisa venga a azuzar…

Sor                 Que                      Ma

                       Da.

Atizoelpalo; y cae,
crepita el centeno
en la hoguera azul.